Tu casa puede darte dinero. Y no tienes que irte de ella.
Hay una cosa que mucha gente no sabe. Y es que cuando la pensión no llega, o cuando los gastos empiezan a pesar más de lo que deberían, no tienes que irte de tu casa para solucionar el problema. Existe la creencia de que la única salida es vender, coger el dinero y buscar algo más pequeño o más barato. Y eso, para muchas personas, significa dejar el barrio de toda la vida, el piso donde han criado a sus hijos, el sitio donde se sienten en casa de verdad. Una decisión muy grande para tomarla porque no hay otra opción. Pero sí hay otra opción. De hecho, hay varias. Formas de conseguir dinero usando tu vivienda sin tener que abandonarla. Algunas te dan un importe grande de golpe. Otras te dan una renta mensual para siempre. Y todas te permiten seguir viviendo exactamente donde estás, como siempre has vivido. Cuál es la mejor para ti depende de tu edad, del valor de tu piso y de lo que más te importe: si prefieres liquidez inmediata, ingresos estables, o dejar algo a tus hijos cuando ya no estés. En nuestra calculadora puedes comparar las diferentes opciones para valorar la que mejor se adapta a ti.