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Tu piso puede darte dinero sin que tengas que venderlo: todas las opciones

19 de junio de 2026· 10 min de lectura
Tu piso puede darte dinero sin que tengas que venderlo: todas las opciones

Cuando alguien piensa en "sacar dinero de su piso", la primera idea que viene a la cabeza suele ser una sola: venderlo. Hacer la maleta, firmar, y empezar de cero en otro sitio.

Pero esa no es la única opción. Ni siquiera es la más interesante para la mayoría de la gente.

Existen varias fórmulas, perfectamente legales y notariales, que te permiten convertir el valor de tu vivienda en dinero real sin tener que dejarla del todo, o haciéndolo en tus propios términos. Algunas te dejan seguir siendo el propietario. Otras no, pero a cambio te garantizan vivir ahí de por vida sin pagar nada. Todas tienen algo en común: tú decides, con calma, cuál encaja mejor contigo.

Aquí te las explicamos todas.

¿Es posible sacar dinero de tu vivienda sin venderla del todo?

Sí. Es posible mantener la propiedad de tu casa y aun así recibir dinero por ella, o bien vender la propiedad pero conservar el derecho a vivir en ella toda tu vida. Ambas cosas son legales, se firman ante notario, y llevan décadas funcionando en países como Francia o Reino Unido.

En España todavía es una opción poco conocida. No porque no funcione, sino porque los bancos tradicionales no la ofrecen de forma activa y rara vez alguien se sienta contigo a explicártela.

Eso es justo lo que vamos a hacer aquí: explicarte todas las puertas que tienes abiertas, no solo una, y cómo se llama cada una para que las reconozcas si vuelves a oírlas.

Opción 1: un préstamo con tu casa como garantía

(esto se llama Hipoteca Inversa)

Sigues siendo el dueño legal de tu vivienda. Eso no cambia. Lo que cambia es que recibes dinero ahora, ya sea de golpe o en forma de renta, usando tu casa como aval.

No tienes que devolver nada mientras vivas. La deuda, junto con los intereses acumulados, la asumen tus herederos cuando tú ya no estés — y normalmente lo hacen vendiendo la vivienda o usando otros fondos si quieren conservarla en la familia.

Para quién tiene sentido: para quien quiere mantener la titularidad de su casa a toda costa y no le preocupa que la deuda crezca con el tiempo, especialmente si no piensa vivir muchos años más o si sus herederos están de acuerdo con el planteamiento.

Lo que hay que saber: los intereses se acumulan año a año. Cuanto más tiempo pase, mayor será la deuda final, y eso puede reducir lo que quede para la herencia.

Opción 2: vender, cobrar un importe alto hoy y seguir viviendo exactamente igual que antes

(esto se llama Vivienda Inversa)

Vendes tu casa y al mismo tiempo firmas un alquiler vitalicio. Sigues viviendo en ella de por vida, sin pagar nada por el alquiler.

El precio del alquiler ya está descontado del importe que recibes, así que no tienes que preocuparte por pagos mensuales.

En la práctica, tu día a día no cambia en nada. Sigues en tu casa, como siempre, con tus vecinos, viviendo exactamente igual que hasta ahora — solo que con un importe alto en el banco desde el primer día.

Ese importe es alto porque dentro ya se incluye una bolsa de alquiler que cubre por adelantado lo que serían tus futuros pagos de alquiler. Y si te vas de la vivienda antes de lo previsto, o falleces antes de cierto plazo, el importe de esa bolsa que no has llegado a usar vuelve a ti o a tus herederos. Pase lo que pase, has hecho una buena operación.

Si eres mayor de 65 años y es tu vivienda habitual, además, no pagas IRPF por la venta.

Para quién tiene sentido: para quien quiere la máxima tranquilidad posible — vivir exactamente como antes, sin gastos de mantenimiento, con un ingreso alto asegurado desde el primer día y la certeza de que, pase lo que pase, la operación le compensa.

Lo que hay que saber: dejas de ser dueño legal de la vivienda, así que no hay una casa entera que dejar en herencia, aunque sí puede haber un importe pendiente de la bolsa si no se ha consumido del todo.

Opción 3: vender la propiedad a cambio de un pago único, conservando el derecho a vivir ahí

(esto se llama Nuda Propiedad)

Vendes la propiedad de tu casa, pero conservas el usufructo: el derecho legal a vivir en ella toda tu vida. A cambio, recibes un pago único en el momento de la firma.

Un solo pago, sin más condiciones ni plazos asociados. Pero también es la más básica — no incluye coberturas adicionales como las de otras opciones, y al no haber un inversor profesional estandarizado detrás, conviene comparar bien entre distintos compradores para asegurarte de que el importe que te ofrecen es justo.

Para quién tiene sentido: para quien busca ante todo simplicidad, con un único pago inicial y sin cláusulas adicionales que gestionar.

Lo que hay que saber: si falleces antes de lo previsto, no hay ningún pago adicional para tus herederos — el trato ya está cerrado con el pago único inicial, ocurra lo que ocurra después.

Opción 4: vender y cobrar una renta mensual de por vida

(esto se llama Renta Vitalicia)

Transfieres la propiedad y mantienes el derecho a vivir en tu casa. La diferencia frente a las opciones anteriores está en cómo cobras: en lugar de un importe único al principio, recibes una renta mensual garantizada mientras vivas.

No hay riesgo de que el dinero se acabe, por muchos años que vivas. Es un ingreso fijo, mes a mes, pensado para complementar tu pensión de forma estable.

Para quién tiene sentido: para quien prioriza la tranquilidad de unos ingresos mensuales fijos y predecibles por encima de recibir una cantidad grande de golpe, y no le preocupa especialmente la herencia inmobiliaria.

Lo que hay que saber: es una decisión irreversible, y si el fallecimiento ocurre pronto, la vivienda se transmite por un valor inferior al de mercado, ya que parte del valor ya se ha cobrado en forma de rentas.

Opción 5: vender tu casa y alquilar otra vivienda

(esto se llama Venta Directa)

Esta es la opción más directa de todas: vendes tu vivienda al precio de mercado, recibiendo el importe más alto posible de las cinco opciones, y con ese dinero te vas a vivir de alquiler a otra casa, o a una segunda residencia más pequeña.

No hay bolsa de alquiler incluida ni derecho de uso vitalicio: el dinero que recibes es tuyo para administrar como prefieras, incluyendo pagar tu nuevo alquiler.

Para quién tiene sentido: para quien no le aporta ningún valor especial seguir viviendo en su casa actual, o prefiere mudarse a otro sitio — más cerca de los hijos, a una zona con menos mantenimiento, o a una vivienda más pequeña.

Lo que hay que saber: tendrás que asumir el coste de un alquiler (u otra vivienda) el resto de tu vida, así que conviene calcular bien si el importe recibido cubre cómodamente esos gastos a largo plazo.

¿Cuál encaja mejor con tu situación?

No hay una opción "mejor" en abstracto. Hay una que encaja mejor contigo, según lo que más te importe.

Si lo que más te preocupa es no perder la propiedad de tu casa, la Hipoteca Inversa es la que mantiene esa titularidad intacta.

Si lo que buscas es la máxima tranquilidad —vivir exactamente igual que antes, sin gastos de mantenimiento y con un ingreso alto asegurado desde el primer día— la Vivienda Inversa suele ser la más completa.

Si prefieres algo simple y directo, sin cláusulas adicionales, la Nuda Propiedad te da un pago único y limpio.

Si tu prioridad es la estabilidad mensual, la Renta Vitalicia Inmobiliaria resuelve exactamente eso.

Y si lo que de verdad quieres es el máximo dinero posible y no te importa mudarte, la Venta Directa es la que más te da.

La forma más fiable de saber cuál es la tuya no es decidir leyendo un artículo, sino calculando con tus propios datos. Eso es exactamente lo que hace nuestro tarificador: en dos minutos, con tu edad y el valor aproximado de tu vivienda, te muestra una comparativa personalizada de las cinco opciones disponibles para ti.

Preguntas frecuentes

¿Pierdo mi casa si elijo alguna de estas opciones?
Depende. En la Hipoteca Inversa, la Vivienda Inversa, la Nuda Propiedad y la Renta Vitalicia puedes seguir viviendo en tu vivienda de por vida. Solo en la Venta Directa tienes que mudarte, porque es la opción pensada para quien sí quiere cambiar de casa.

¿Esto afecta a la herencia de mis hijos?
Depende de la opción. La Hipoteca Inversa mantiene la vivienda como parte de la herencia, con una deuda asociada que asumen los herederos. Las demás opciones transfieren la propiedad a cambio de dinero en vida, por lo que no queda vivienda que heredar.

¿Es seguro? ¿Hay riesgo de que me engañen?
Todas estas operaciones se formalizan ante notario, con tasación oficial independiente y plena seguridad jurídica. No hay letra pequeña que no puedas leer ni entender antes de firmar.

¿Tengo que decidir ya?
No. El primer paso es solo informarte y calcular cuánto podrías obtener. No hay ningún compromiso en hacerlo, ni te va a llamar nadie si no quieres.

¿Cuánto dinero podría obtener yo exactamente?
Depende de tu edad y del valor de tu vivienda. La forma más precisa de saberlo es calculándolo con tus datos reales, no con cifras genéricas.

El primer paso, sin compromiso

Ya conoces las cinco opciones, y ya sabes cómo se llaman. Lo que falta es ver cuál de ellas, con tu edad y el valor de tu piso, te daría más dinero y mejor encaje.

El cálculo tarda dos minutos. Sin llamadas. Sin compromiso. Sin que nadie te presione después.
(Las cifras que vas a ver son genéricas. Si quisieras ver tus números exactos, contáctanos)

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